18 ene. 2012

23 | LOS OJOS CERRADOS


Quejica, en su última entrada, nos pide que escribamos sobre un sueño, sobre una pesadilla, o sobre algo relacionado con ese mundo onírico. Yo soñé con algo parecido a lo que narraré a continuación hace tiempo. Tomé unas notas en medio de la noche esforzándome por no olvidar los detalles y ahí se quedaron, en la libreta, olvidadas, invisibles, cómo si se escondieran de mí hasta ver el momento propicio de volver a aparecer. Y hete aquí que hoy han salido. 

La ilustración (hacía tiempo que no las comentaba) la realicé para un cartel, también hace tiempo. Quién sabe si es de la misma época que el sueño. La cuestión es que no dispongo de tiempo para hacer una nueva, y aunque no la veo guante del relato si podría ilustrar uno de los instantes de la  narración así que aquí os la dejo a ella también.

Un saludo, y gracias a Quejica por la iniciativa. No sólo de concursos vive el micro.

Soñó que se encerraría en casa para siempre.

No, no volvería a cruzar la puerta blanca, no caminaría por los lugares comunes, no emborronaría la libreta de bocetos, no sacaría punta a los lápices de colores, no lavaría los pinceles con jabón, no acabaría el cuento iniciado, no afinaría el laúd, no volvería a escribir ni una sola nota, no indagaría nuevos sabores en la cocina, no volvería a escuchar el chisporroteo de las llamas en el hogar, y por supuesto, nunca más abriría la caja de cartón donde atesoraba sus recuerdos.


Se sentó en un rincón, a oscuras, desnudo sobre la alfombra turca, acompañado únicamente por la soledad y el silencio, jugando una partida de póker con Morfeo…


El sol y la luna vinieron a visitarle una y otra vez, bailaban juntos, sucediéndose para hacerle compañía, para que reaccionara. El viento traía hasta su ventana las hojas rojas y doradas de los árboles vecinos. La lluvia repicó en el cristal como el percusionista loco que olvida el ritmo en pleno concierto, la nieve se amontonó en el alfeizar sin esperanza. Perdió la partida y sucumbió.

El trino de los pájaros madrugadores le despertó. Subió resuelto a la azotea. Los lánguidos rayos del alba intentaron frenarlo con su roce, pero su voluntad se impuso. 
Saltó al vacío dispuesto a dejar el mundo atrás. No podía imaginar que aquel viaje sería mucho más largo de lo que había previsto. Sintió como la piel de su espalda se desgarraba. Sus sentidos no le engañaban, dos enormes alas de plumaje pardo formaban ahora parte de él, tan suyas como sus brazos y piernas, tan própias como su corazón. Las batió y remontó el vuelo. Y se elevó, se elevó hasta que su prisión fue solo un pequeño punto en el suelo lejano y desde allí comprobó que el mundo era mucho más grande de lo que había imaginado nunca…

32 comentarios:

  1. Poder volar con alas propias!! Qué sueño tan bonito...


    Un abrazo

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    1. Es un sueño maravilloso. Muy bien narrado, muy poético, muy onírico. Es curioso yo hace tiempo escribí algo parecido pero al contrario. El hombre tenía alas pero había olvidado volar.
      Me ha encantado este sueño hecho micro. Un abrazo.

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    2. Muchas gracias Paloma, es verdad que volar, sobre todo después de caer es algo no sólo soñado sino soñable

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    3. Mar la idea que comentas, esa de alguien con lasa que ha olvidado volar es muy interesante... es casi como si se complementaran los dos micros.

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  2. Atasco, impotencia, frustración, rebelión, liberación.

    Lo que los sueños esconden hablan de ellos y los que los habitan. Me gustó como transitas por esa metamorfosis.

    Espero que fuera hace tiempo ese sueño. En cualquier caso, cuando miro hacia arriba, hacia el cielo, cuando mi hijo me señala un avión, bien puedes ser tú con tus alas pardas sobrevolando nuestra breve presencia. Definitivamente vuelas alto Fer.

    Abrazos

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    1. Hola Xesc, hace bastante que pasó, o mejor, mucho... De hecho suerte que lo apunté, sino... seguro que andaría flotanddo en la memoria perdida.

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  3. Un sueño realmente fantástico!.. Has podido sentir la libertad!!
    Aplausos para ti ,muchacho!!

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    1. Ya lo dijo Sir Wallace, nunca nos la podrán quitar.

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  4. "La lluvia repicó en el cristal como el percusionista loco que olvida el ritmo en pleno concierto," Esta es una imagen preciosa en un sueño,un sueño que deja visos de esperanza...

    Me gusta, me gusta cómo escribes por eso vengo y vuelvo a venir a leerte y tengo tu ventana en la mía en un lugar preferente...

    Hoy con ACAPU hemos hecho una colaboración sí puedes asómate...Ya me dirás.
    Besicos.

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    1. Me alegro enormemente que te guste como escribo, y eso que este fue un dejarse llevar y es de hace bastante tiempo...

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  5. La ilustración es una maravilla y por supuesto que hace alusión en el sueño...

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    1. Pobrecilla, casi nadie la tiene en cuenta mi mano dibujante se va a revelar contra mi cualquier día de estos.

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  6. El contenido lírico de tus microrrelatos es realmente sorprendente (admirable el campo de poesía y sutileza que podés generar en tan poco espacio),,,

    Yo que soy de esos que nunca recuerdan lo que sueñan y cuando recuerdan son retazos inconexos, siento esta hermosa página onírica como un brote de esperanza; imaginar que luego de atravesar todo lo complicado y engorroso de existir uno concluya en un ser alado que mire desde el cielo el rigor de sus muros,,, como un pequeño punto en el suelo lejano.

    Fuerte abrazo, gracias por compartir.

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    1. Escribo esta respuesta zampándome una galleta con sabor a frutilla. Mira tú por donde.Apenas algunos de mis sueños caen en mis redes y casi nunca los recuerdo, pero a veces son tan vívidos que los creo reales.

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  7. Jo, Fer, cada vez lo haces mejor. La imagen del loco percusionista es fantástica, y comprobar, cuando las alas te impiden suicidarte, que el mundo es mayor de lo que pensabas... es un canto a la vida, al optimismo... Me gusta, taco, Fernando.

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    1. Es verdad que ver la prisión desde fuera es algo increíble.Muchas gracias pero cada vez hay más campo para arar y empieza a darme vértigo. Como al personaje, mientras aprendo veo que este micromundo es muy poco micro y muy mucho mundo.

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  8. No sé por qué pensé que el chico se suicidaría, me has dejado perpleja con ese final, en el que se libera y puede volar, aunque para ello deje atrás tantas cosas de su vida.

    Gracias por participar con tu sueño, me ha hecho mucha ilusión que mi propuesta tuviese tanta aceptación, sobre todo por gente como tú, a la que me gusta leer, y de la que cada día aprendo más.

    Besos! Quejica

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    1. Ha sido un placer sacar el plumero y despolvar este texto.

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  9. Fenomenal, pero lo de las alas... A mí me parece que, el chico se vio volar después de la muerte hacia un mundo mágico. Es un relato envuelto en prosa precioso. Enhorabuena amigo. Te dejo mi gratitud y mi estima. Un besito y se feliz.

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    1. Gracias Marina, intentaremos ser tan feliz como buenamente podamos.

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  10. ¡Que bien, Fernando!

    Comenzaré por la ilustración, con el Sol y la Luna bailando un tango. ¡Que maravilla! ¡Quién pudiese verlos!

    El relato es igual de bueno. Tiene un texto de seda, que permite que el lector se deslice suavemente, esperando un final que -en mi caso- le sorprende con agrado.

    Lo cierto es que lo he disfrutado muchísimo.

    Un abrazo,

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    1. Me alegra mucho que te haya gustado Pedro. En un mundo donde casi todo lo que nos sorprende es por malo se agradece alguna que otra sorpresa positiva.

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  11. Un sueño, un sueño... Cuántas cosas podremos hacer con los ojos cerrados..., cuántas cosas con los ojos abiertos... Maravillosa sensación esta, la de volar y ver desde lejos algunas diferencias. Debimos haber abierto los ojos en algún momento, no?
    Qué hermoso cuento. Soñado...
    Gracias!!!

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    1. Ya sabes Beatriz, nunca es tarde si la dicha existe.
      Gracias a ti por pasarte a comentar.

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  12. En mi opinión más que un cuento parece un fragmento de algo más largo. Me gusta cómo crecen las alas del personaje y el estupor final. Se disfruta entero, es trasladado con precisión la textura de los sueños...
    Abrazos

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    1. Pues seguramente tienes razón, Susana. Las noches son largas y los sueños cortos.

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  13. ¡Tiene ritmo! Es tan real y fielmente descrito como un sueño. Lo he publicado en mi blog para que otras personas que no han tenido la suerte de encontrarte todavía lo hagan. Es inspirador.

    Se me pasó el tiempo volando, espero volver a pasar por aquí pronto.

    Muy bueno.
    Sueños de ilustrador.

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  14. Muchas gracias Fabiola. Ese blog tuyo esta lleno de sorpresas agradables. Un placer aparecer allí.

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  15. Menuda pesadilla Fernando !!, pesadilla que se torna en sueño alado cuando abre sus alas ....¡ a mí me gusta la imágen porque puede acoplarse como bien dices a algún momento del sueño!!. Como Xasc, también creo que vuelas muy alto, Fernando.

    Un beso

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  16. No solo de concursos vive el micro". Creo que los concursos que delimitan la creatividad con corsés de palabras o extensión potencian los micros pero pueden llegan a destruir al escritor. La prueba del algodón consiste en sentarse y escribir un cuento de cuatro o más páginas.
    Revisa esos "hacerle"
    El relato es muy gratificante. Muestras muy bien los efectos de la depresión de un artista. Me gusta el adorno de seres que pones para su reanimación. El final con un punto mágico que nos conduce a la doble interpretación, si las alas le salen antes o después de besar el suelo. Me gusta y comprendo que te sientas orgullo de recordar un sueño y luego zurcir en este cuento.

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  17. Laura, muchas gracias por pasar... pesadilla con final feliz! je, je, je incluso podría ser el título.

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  18. Ximens, gracias por pasar. Tengo "hacerles" revisados.
    Tienes razón , no sólo de concursos se vive. Yo necesito tener propuestas más o menos concretas para espolearme a escribir. La propuesta de quejica es tan válida cómo la de cualquier concurso. A veces escribo esos cuentos que comentas y de vez en cuando continúo una novela que tengo empezada. Tienes razón, quedarse sólo en los micros te hace estructurar de una forma que puede llegar a limitarte. También está bien describir un personaje hasta el último detalle, escuchar un diálogo mientras lo escribes, sin cortarles las alas a los personajes e incluso llevarnos de la mano - a los personajes- hasta que su propia coherencia los hace andar sólos... eso en el micro se pierde, o al menos en la mayoría de mis micros no lo consigo.

    Cada cual puede escoger en que momento se abren las alas. Yo mismo las abro antes o después del beso, en función de mi estado de ánimo.

    Un abrazo Ximens.

    Por cierto, quiero pedir disculpas si estos días no visito demasiado, pero es que no tengo tiempo para casi nada. Prometo volver a la normalidad en cuanto pase esta ola.

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