20 jul. 2012

45 | El nuevo mundo



Dicen que atravesó el puente con la esperanza de un porvenir mejor, sin saber que habría al otro lado. Que sus botas resonaron lentas en la antigua piedra, que a sus piernas les costaba avanzar, como si no se atrevieran a separarse de sus recuerdos y que el sudor se enfriaba en un instante, y cortaba.

Dicen que había calculado aquella huída hasta el último detalle, que de nada habría servido que claudicara de nuevo. Que había enterrado su orgullo en el fondo de una tumba de la que jamás permitiría que saliera, y que poco a poco, se había dejado robar los derechos que tantos sacrificios habían costado. Estaba sólo.

Dicen que atravesó el puente con la resolución de los desesperados, a la mentira de un porvenir mejor, sin saber que habría más allá. Que al llegar al otro lado miró atrás y descubrió que todo lo que anhelaba solo era el reflejo difuso de lo que había perdido.

Dicen que la tarde refrescaba y que sabía que quedaba mucho camino por delante. Que no dudó, que se subió el cuello de la chaqueta, metió las manos en los bolsillos y echó a caminar entre una bruma que hacía incierto el horizonte.

He tenido la sensación de que nunca estuve aquí, pero anoche, el jugo de un limón me devolvió la seguridad de que el cordón umbilical invisible a la anti-poesía existe, está cosido a mí con miles de agujas y grapas y aunque por momentos vuele lejos de la narrativa, siempre retornaré a las letras y a la tinta sin remisión. Gracias por aguardar. 

15 comentarios:

  1. Pues interesante regreso el tuyo, me gustó, y me alegra tu vuelta. Ya me has dicho en mi blog que no estabas y que no entendías la poesía, no hay problema, como te he dicho allí, siempre puedes echarle un vistazo a "Te cuento...", mi otro blog que está enlazado en "Un mar de sentimientos". Quizás tampoco te gust mucho, pero a mí me será útil tu opinión.

    Saludos y un abrazo desde mi mar,

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  2. Unos vienen otros nos vamos... la vida, el incesante fluir de la vida.
    Gracias por visitarme.

    Saudos. :-)

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  3. Has creado una buena atmósfera romántica alrededor de tu regreso. Mirar atrás, según qué siempre pienso que es un error que te impide la evolución y te estanca, la mejor solución...subir el cuello de la chaqueta, las manos a los bolsillos y descubrirque hay destrás de lo incierto del horizonte.
    Buen texto y chulo el dibujo.
    Un abrazo

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  4. Este es un micro que -con una prosa ajustada, precisa- a mí, dada mi experiencia vital, me habla del sentimiento del emigrante, Fernando. Ignoro cuál era la intención del autor, pero lo narrado en estas líneas describe aquello que siente el que deja todo atrás.

    ¡Es un placer leerte!

    Un abrazo,

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    1. Intentaba plasmar ese sentimiento que describes, pero cómo metáfora del que debe emigrar de su vida hacia otra.

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  5. Fernando habla de muchas cosas tu micro. O es aplicable a muchas cosas. Lo importante es no dejar de andar, eso sin duda. Sentarse a lamentarse no te trae los paisajes del camino. Es muy buena esa huida hacia adelante.
    Pero tanto o más, me ha llegado tu explicación final que me deja dos cositas claras. Una, qué bien escribes con el pecho abierto; y dos, cuánto bien hacen los limones.
    Un abrazo siempre, Company.

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  6. Habla de fortaleza, de no rendirse, de levantar la cabeza, de animarse con sus propias mentiras de un futuro mejor. Habla de reconocer lo perdido, de anhelarlo. Habla del fracaso y la esperanza...
    Fernando, tu relato habla de realidad, de vida, de fuerza, de sentimientos, de soledad. Y lo hace arropado por una atmósfera propia del romanticismo del XIX: tensión entre la razón y el sentimiento, tan acertada para potenciar el mensaje.

    Un besooo.
    Amparo Martínez A.

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  7. Un gusto leerte, Fernando. Espero que haya más coincidencias.

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  8. El pasaje de una vida a la muerte, se me ocurre que debe ser algo parecido. Pero en la vida misma, en el devenir diario, también, muchas veces, nos encontramos cruzando el puente, el tema, es que en este caso, debemos sobreponernos para seguir en la misma vida

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  9. "Que al llegar al otro lado miró atrás y descubrió que todo lo que anhelaba solo era el reflejo difuso de lo que había perdido". Pero qué bien escribes Fernando... En fin, yo no consigo regresar, estoy como de resaca, aplatanada, tengo muchas ideas rondando la cabeza pero ningunas ganas de plasmarlas. Escribir me agobia y me estoy dando unas largas vacaciones. Espero que la inspiración vuelva en septiembre. Un abrazo.

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  10. ¡Qué bien que un zumito de limón te hiciera recordar y hayas regresado!. Aguardaba tu regreso, pero sólo veía unos cuernos o astas de toro y...eso me daba qué pensar. ;)

    Fantástica escena la que narras, y encanto de frase la que señala Mar.

    A mí me encanta ese "Dicen" reiterado con el que inicias los párrafos. Es como si no fuera tu historia sino la de "otros".

    Un abrazo a tu cordón umbilical y me gustan los trazos simples pero certeros con los que acompañas el texto.

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  11. Te dejé palabras tendidas en mi blog. Te iré leyendo. Y gracias.

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  12. Hola Fernando!!
    Bienvenido de nuevo a tu casa!!!,me alegro mucho que hayas vuelto a escribir y con este relato,que es aplicable a muchas personas que le han tenido que dar un giro a sus vidas,un mirada hacia adelante y caminar abandonando lo conocido,yendo a la ventura pero con la esperanza de que todo va a ir mejor.
    Siento que lo has escrito con el corazón más que otros relatos,que éste te ha salido desde muy adentro,no sé...eso pienso,si es así,adelante y sin miedo,seguro que encontrarás lo que buscas,camina y no pares y ten confianza.Suerte!!!!

    Un fuerte abrazo!!
    PD.Me alegro que ese zumo de limón te devolviera a nosotros,por cierto,gracias por venir a verme y aunque no te guste la poesía,puedes acercarte siempre que quieras y comentar qué te parece,a veces,como es en mi última entrada el caso,escribo simplemente un texto,una historia,depende del momento.
    De todas formas,ven cuando quieras.
    Un fuerte abrazo!!

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  13. Buena manera de regresar, Fernando. Tu micro resuena como los pasos que se dan en busca de la dirección correcta, a veces es difícil distinguir pero al final se retorna.

    Besitos

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