Hay un camino detrás
de casa que se interna en el bosque, cruza entre las lápidas y se pierde en la
maleza… como hizo mamá, que se fue cuando cumplí tres años porque ya no me
quería. Yo siempre quise ir a buscarla, pero papá me lo prohibió.
Una noche
desobedecí. Caminé durante horas, entre siluetas negras de robles y tejos difuminadas
por la bruma, hasta que unos jadeos extraños me llevaron a una casita de tela
en el centro de un claro. Dentro había gente. Uno salió a gatas y al
incorporarse y verme gritó aterrorizado. Corrí de vuelta más asustado que un
tejón entre leones, me metí en la cama y me tape con las mantas hasta casi
ahogarme.
Este micro lo presenté al concurso de relatos "esta noche te cuento", pero no ha sido seleccionado por el jurado. Desde aquí quiero felicitar a los organizadores del concurso, a los finalistas y a los ganadores, y a los organizadores darles las gracias, sin ellos este relato no hubiera sido posible.
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