12 abr 2014

91 | Final de autor



Final de autor

El personaje secundario bajó al sótano y mató al escritor, que aún se obstinaba en concluir el relato. Muerto el creador solo restaba deshacerse de las pruebas. Manuscrito y cadáver fueron quemados en el patio trasero de la hacienda. Todas las copias ardieron excepto una en la que el personaje secundario no había sido asesinado aún.

Días más tarde, en un mugriento cuarto de pensión, el personaje dudaba que nombre ponerse para concluir el relato según su conveniencia, ajeno al puñal inexorable que se cernía sobre él desde las sombras.

Este micro ha sido publicado en L'INDEPENDENT de abril de 2014. Se trata de un "despojo" reciclado.

19 mar 2014

90 | Último verano en Nunca Jamás



Todo niño de ciudad debería tener un pueblo al que ir en verano, con un primo que le enseñara a vivir: Explorar cuevas prohibidas y besar a las chiquillas, dar de fumar a los murciélagos, pescar con cucharilla y montar en moto. Aunque fuera la carraca del tío Aurelio. Aunque solo pudieran conducirla por caminos de cabras. ¡Qué inolvidable! El viento removiendo el pelo sin casco. ¡Qué emocionante! Saltar barrancos, hacer carreras hasta el límite, hasta más allá del límite. ¡Qué tragedia! Las piedras sueltas del barranco.
Todo niño de ciudad debería tener un primo en el pueblo, incluso yo.

Con este microrrelato cumplo un año de colaboración con el diario local L'Independent de Barberà. Un año entero publicando un microrrelato al mes. Un año lleno de pequeñas historias que no siempre entiende todo el público, pero un año donde muchos de los lectores de este diario han tenido su primer encuentro con la microliteratura. Gracias a L'Independent por esta labor.

Además este "Último verano en Nunca Jamás" ha resultado finalista en el concurso WONDERLAND de Radio4 de Rne. Cosa que me hace estar feliz, pero no como una perdiz, que las perdices de los cuentos siempre acaban horneadas o en pepitoria y yo prefiero seguir vivito y coleando hasta mi próximo relatito.

26 ene 2014

89 | Viaje de aventura






Ilustración publicada en el libro de texto Nou Estímul de Editorial Barcanova

Si sigo así acabaré pegándome un tiro, que las pistolas las cargará el diablo pero yo me basto y sobro para volarme los sesos. Mi madre siempre decía: Alfonsín, si no quieres problemas no destaques. Por eso, nada más llegar, compré el revolver y el sombrero. Por eso bebo whiskys de un trago y me hago llamar Billy. 

En cinco días regresaré, y la bruja de la agencia me va a oír. El folleto ensalzaba la aventura, pero no decía nada del peligro que se corría. Si quiero volver de una pieza debo aprender a disparar. Suerte que el forajido al que desbanqué en el póker se ha ofrecido a enseñarme amablemente. Me ha citado a las doce en punto, frente al Saloon.

Versión extendida del microrrelato que presenté a REC.  

25 nov 2013

88 | Desaramago


Esta mañana he necesitado releer a Saramago. Me gusta Saramago en primavera aunque su prosa recuerde al Verano de Vivaldi. Me gusta su forma de enramar historias. Me gusta tanto, que querría aprender portugués para apreciarlo sin el filtro de Losada. Pero no lo hago, cosas de haber nacido perezoso. Esta mañana he caminado descalzo y hambriento hasta la estantería donde vive mi colección. Al extraer el “Ensayo sobre la ceguera” se han caído las palabras al suelo. Acero y piedra, de golpe, pluma y nube relamiendo el aire, jilgueros —en plural— y avión —en singular— han volado por la ventana aprovechando que estaba entreabierta. Apresurado, he recogido el resto para evitar fugas. Las he reinsertado avivadamente entre las páginas, al batiburrillo, sin miramientos ni concierto. Lo curioso es que al leerlo, el libro seguía teniendo sentido. Otro sentido, pero sentido al fin y al cabo. Por un momento la tentación de registrarlo se ha apoderado de mí, pero bien mirado, mi ídolo en persona —o en espíritu– me ha hecho un regalo exclusivo. He creído desconsiderado compartirlo, así que he devuelto a la estantería el ejemplar reconstruido y he salido a comprar uno nuevo para esperar la próxima primavera.


Con este microrrelato participo en ENTC en el mes de noviembre. El tema? La palabra inventada.

10 nov 2013

87 | La calle se tornará gris mientras todos duermen



El avión atravesó la capa de nubes y un sol radiante inundó la cabina en el mismo momento en que el pasajero 11F releía el restrictivo documento. La nueva normativa municipal resbaló de sus dedos lacios. Se quitó la chaqueta y descubrió un ajustado suéter de rayas blancas y negras a juego con su rostro de mimo callejero. Se incorporó calándose un bombín, repartió sonrisas mudas por última vez y accionó la puerta de emergencia. El avión se detuvo, en seco, sin inercia. El mimo recorrió el ala hasta llegar al filo. Luego voló al vacío. Cerrada la puerta, el avión prosiguió con una carta abandonada y un asiento que nadie podría ocupar, rumbo a la próxima ciudad con calles de tránsito plomizo y monótono.

Este microrrelato ha sido publicado en la página 4 del número de noviembre del diario local L'independent de Barberà.

6 nov 2013

86 | Reciclaje



Mientras su padre cerraba la tapa del contenedor oyó alejarse a doña Carlota. Arrastraba su malcriado chihuahua entre aspavientos y maldiciones. El Kevin siempre había querido un perrito con quién jugar, un compañero de correrías. Había prometido encargarse de todo. Le enseñaría a sentarse, a saludar, a rodar sobre si mismo y otras cabriolas más lucrativas para el semáforo. ¿Quien sabe? Igual conseguía ahorrar para una chabola y que abandonaran el contenedor de una vez, pero su padre no quería entender nada de nada, era un conformista. No te quejes, decía siempre que sacaba el tema, peor lo tienen los vecinos, los del contenedor de vidrio. 

24 oct 2013

85 | Nubes



–Sí, papá, pero, ¿y esa? ¿No parece una mujer tirándose al tren?
–Yo veo una tarta de nata.
–¿Y esa? ¿No parece una chica colgada del cuello?
–Una bola de algodón de azúcar, con palo y todo, es lo que veo.
–¿Y en esa de ahí? ¿No ves una niña ardiendo en un incendio?
–No. Solo un enorme oso de peluche.
Con el atardecer la brisa marina se enfría. El hombre se incorpora, recoge la toalla, la sombrilla, y regresa al cementerio tirando de la mano helada de su hija, lamentando que la niña heredara la obsesiva perturbación de su difunta madre. 


Puntual como siempre, os dejo mi despojo REC de esta semana, espero que os guste. Hasta la próxima.

17 oct 2013

84 | Persistencia de la memoria



De esa es de la que tú no quieres hablar, de Encarna Pérez de Henares y Ortigosa, la que ayuda al viudo del quinto con la colada y el canario. Lo que pasa es que no puedes evitarlo porque tú eres Encarna Pérez de Henares y Ortigosa y ayudas al viudo del quinto con la colada y el canario. Sé que ella murió, pero al fin y al cabo nosotras también ––dice Encarna Pérez de Henares y Ortigosa­­­–– y sin más preámbulos, sale a ayudar al señor Henares y Ortigosa con la colada y el canario.


Esta es mi propuesta despojada para esta semana. Sin duda una propuesta arriesgada que poco o nada tenía que hacer en el concurso. Sin embargo es una propuesta que a mi me parece interesante. Un saludo.