Microrrelato presentado al MNAD
Tú has tenido la culpa! Exclama al tiempo que aprieta el gatillo del pequeño revolver.
Tú has tenido la culpa! Exclama al tiempo que aprieta el gatillo del pequeño revolver.
Dicen que toda tu vida pasa por delante cuando estás a punto de morir.
Supongo que seguiré viviendo porque solo pienso en el proyecto que ha quedado
en el cajón tras ser rechazado por otro cliente ignorante. Mi creación
soportará la oscuridad de aquel espacio cerrado hasta que alguien lo rescate,
bien para darle luz y gloria, bien para basurearlo o arrojarlo al viento a
través de la ventana. La frase del asesino vuelve a mi mente y con ella, las
preguntas: ¿culpa de qué? ¿Acaso lo conozco? ¿Tendrá relación con mi presencia
en el jurado? ¿En cuál? ¿En el del concurso de microrrelatos en el que me tocó
hacer la primera criba mientras trabajaba en el diseño de la marca desechada?
¿O en él tribunal popular que declaró culpable de pederastia al octogenario que
coleccionaba fotos de quinceañeras extraídas del facebook?
Mi cuerpo queda tirado en el suelo como un guante mal doblado y yo
observo la escena desde arriba, pensando con felicidad que aquella imagen bien
podría ilustrar un cartel digno del museo de artes decorativas.
