9 oct. 2014

95 | La plaga


Mi segundo despojo de la temporada.

LA PLAGA

Deberías airearte un poco porque hueles mal. Así rezaba el cartel que colgaba en mi esquina. Miré a lado y lado. Nadie. Alcé un brazo y luego otro para comprobar si era cierto. Así era. Apestaba. Decidí regresar al albergue. Necesitaba una ducha. Mientras caminaba, las moscas zumbaban alrededor, las personas cambiaban de acera y los comercios cerraban. Al llegar a la avenida me rodearon varios coches de policía. Unos agentes hermetizados me metieron en un furgón. No sé cuanto duró el trayecto. Mucho. Me trasladaron a un recinto donde la basura se amontañaba. Allí me dejaron, a mi aire, pero no estuve solo mucho tiempo