24 oct. 2013

85 | Nubes



–Sí, papá, pero, ¿y esa? ¿No parece una mujer tirándose al tren?
–Yo veo una tarta de nata.
–¿Y esa? ¿No parece una chica colgada del cuello?
–Una bola de algodón de azúcar, con palo y todo, es lo que veo.
–¿Y en esa de ahí? ¿No ves una niña ardiendo en un incendio?
–No. Solo un enorme oso de peluche.
Con el atardecer la brisa marina se enfría. El hombre se incorpora, recoge la toalla, la sombrilla, y regresa al cementerio tirando de la mano helada de su hija, lamentando que la niña heredara la obsesiva perturbación de su difunta madre. 


Puntual como siempre, os dejo mi despojo REC de esta semana, espero que os guste. Hasta la próxima.

17 oct. 2013

84 | Persistencia de la memoria



De esa es de la que tú no quieres hablar, de Encarna Pérez de Henares y Ortigosa, la que ayuda al viudo del quinto con la colada y el canario. Lo que pasa es que no puedes evitarlo porque tú eres Encarna Pérez de Henares y Ortigosa y ayudas al viudo del quinto con la colada y el canario. Sé que ella murió, pero al fin y al cabo nosotras también ––dice Encarna Pérez de Henares y Ortigosa­­­–– y sin más preámbulos, sale a ayudar al señor Henares y Ortigosa con la colada y el canario.


Esta es mi propuesta despojada para esta semana. Sin duda una propuesta arriesgada que poco o nada tenía que hacer en el concurso. Sin embargo es una propuesta que a mi me parece interesante. Un saludo.

9 oct. 2013

83 | Escarmiento canino.



El perro de tres patas y sesenta años camina al lado de su dueño también ahora. Como amigo fiel, el amo lo alimentó, lo paseó tres veces al día, le lanzó millones de pelotas y lo llevó al veterinario siempre que fue necesario. Estuvo con él cuando cumplió los treinta y vinieron los comisarios del récord Guinness, cuando cumplió cuarenta y se convirtió en estrella mediática, a los cincuenta, cuando los científicos lo recluyeron para descubrir el secreto de su longevidad y también a los sesenta, cuando dejó de ser noticia. Cada vez que alguien preguntaba sobre la pérdida de la extremidad canina, el amo inventaba una historia diferente que escondiera su vergüenza, siempre ante la insistente mirada del perro de tres patas clavada en él.
Hace un rato, entre estertores de lecho de muerte, lo ha llamado a su lado.
—Perdóname Lucky, nunca debí hacer aquella apuesta, lo siento —Ha susurrado con su último aliento. Y al fin ambos han descansado en paz.

Presentado a ENTC en octubre, espero que os guste.

6 oct. 2013

82 | Y aún dicen que el tiempo transcurre igual para todos


Mi primer despojo presentado a Relatos En Cadena del año. Espero que os guste.


A grandes zancadas sobre las olas se desplazarían todos los caballitos del mar. Zapatillas de rejilla varadas en la arena. Raudos, los pececillos avanzarían hacia la costa. Perneras de tergal remangadas. Tornasolada, el agua relincharía burbujas al llegar a la playa. Media pantorrilla mojada de sal y entre las manos trémulas, una pecera rebosando mar. Perdigón, Artax y Pegaso saltarían solícitos al recipiente, para que el abuelo regresara con el tesoro al hospital, para que la cara del niño recobrara la luz. Eso pudiera suceder si además sus piernas caminaran más rápido, si no fuera tan tarde.