22 jun. 2012

42 | El regalo



La pala se dobla, la arena está dura. No podré terminar el castillo porque papá volverá. Antes no venía a buscarme, trabajaba. Ahora puede y venimos al parque cada día. No juega conmigo pero no se aburre porque tiene un amigo. Papá le trae regalos: DVD, tostadora, portátil, cámara. Su amigo le da dinero. Mamá se fue de casa cuando desapareció el collar de la abuela. Ella decía que ese hombre es malo, pero se equivocaba. Hoy papá no ha traído nada y le ha dado más dinero que nunca. Que raro, han encendido las farolas, papá no vuelve y su amigo me mira y sonríe.

13 jun. 2012

41 | Cambio de sentido



Presentado al certamen “Camino de la lengua Castellana” 311211, sin suerte.

La cuestión es que me quedo ciego. He pedido mi último bourbon. El camarero me sirve whisky barato y excusas sobre rastros de bayeta sucia. No protesto. Saco la cuartilla pautada y la pluma. Voy a esclarecer el motivo de mi inminente suicidio:


Salamanca, 17 de Noviembre de 2011. Resulta insólito que alguien que ha vivido rodeado de palabras no encuentre las adecuadas en este momento. Los alumnos me han sorprendido hoy con el libro del revés mientras recitaba de memoria la Retórica de Nebrija. Se han acabado los meses de disimulo. Humillado, he recorrido por última vez la calle Libreros, soñando aquellas primeras imprentas y librerías. Rosita, tu sabes que los libros han sido mi razón de ser desde siempre. He tenido el privilegio de vivir enseñando lo que el lenguaje ofrece al ser humano. Pronto no veré las letras ni con anteojos. Si no puedo seguir leyendo, no quiero seguir viviendo. Lo siento Rosita, sé que no ha sido fácil convivir conmigo estos últimos años. Néstor, cuida de tu madre, de Marisa y de los niños. 
Firmado: C.S.

Ensobro la cuartilla, apuro el whisky y salgo al trajín de la calle. Las llaves de la biblioteca tintinean junto al frasquito de arsénico en mi bolsillo. Sin embargo, al llegar a la universidad mi conciencia es atrapada por un sonido sublime. Una muchacha rasga un violín, salpicando esquirlas de vida que se clavan en mis oídos. Interpreta variantes personales de El trino del diablo. Disfruto a ojos cerrados de la música, cómo el niño que ve la mar por primera vez, hasta que la joven finaliza su actuación.

Regreso a casa con la noche a cuestas y unas monedas menos. Rosita me pregunta qué tal ha ido la jornada. Contesto que tenemos que comprar un tocadiscos, que llevamos demasiado tiempo viviendo en silencio.

8 jun. 2012

40 | Cuando no estás


Esta semana he vuelto a participar en el ReC, aunque sabía que ser finalista me impedía optar a cualquier premio o mención. Sin embargo debía hacerlo porque la frase de partida era de un buen amigo Xavier Blanco, y por tanto sentía la necesidad de hacer un micro sí o sí.

La cuestión es que el resultado es un tanto duro, pero es lo que salió tirando del hilo de ese pollo rebozado y humeante. Emulando a Sabina: Si queréis historias de corazoncitos y mantequilla, buscarlas en otro blog, o en este, pero otro día.


Además, el pollo rebozado siempre humea demasiado cuando lo fríe el tío Rufo. Sé que desde que se fue papá tienes que trabajar y que no has encontrado otra cosa, pero no me gusta el tío Rufo. No me gusta su DIOS, ni Jesusito, ni las cuatro esquinitas que tiene su cama. De toda la semana, sólo me gusta el domingo, aunque tampoco estés. El tío Rufo me lleva a la iglesia. Ya soy monaguillo, ¿y sabes mamá? El padre don Rosendo introduce a dios en mi cuerpo mucho mejor que el tío Rufo, se nota que es un profesional.


4 jun. 2012

39 | Ouróboros


Microrrelato con el que participé en el certamen Artgerust | On The Road, y que ha resultado seleccionado entre los 200 que formarán parte del libro. La versión que os dejo aquí es la primera que escribí. La del certamen está recortada para ajustarse a las bases, pero he decidido publicar esta porque la presentada pierde atmósfera. Creo.

Hijo, es el momento de contarte la verdad sobre tu origen. No me mires así, tranquilo, pronto entenderás. Enterramos a tu abuela antes de que tu nacieras, una mañana fría de febrero. Tras el funeral, padre y yo, montamos en la camioneta y emprendimos el viaje. Recorrimos carreteras secundarias que conducían al sur, rectas kilométricas de tráfico inexistente entre paisajes cada vez más naranjas. Dormíamos bajo mantas rígidas que dejaban escapar los pies para que se helaran. Día tras día, noche tras noche, hasta que una tarde llegamos a un motel. Nadie nos recibió. El abuelo entró y cogió la llave de la habitación número 8. Me obligó a acostarme y salió a la noche. Nunca más lo vi. A medio día, tras buscarlo y entender que no lo encontraría, llené el depósito y monté en la camioneta resuelto a iniciar mi propio camino. Una joven embarazada esperaba sentada junto a mi. No pregunté, huimos juntos. Meses después naciste tú. Reconozco esa duda en tus ojos, la misma que tuve yo mismo entonces. Te cuento esto, porque has de preparar el coche para el viaje, hijo. Tu madre ha muerto. y ahora toca viajar al sur, hasta el motel donde aguarda tu destino.

Os dejo relación de finalistas en el certamen

 
Por cierto, ¿Os habéis dado cuenta que el título tiene cuatro ruedas?