25 may. 2012

38 | Mate con Dama




El presente relato corto es un ejercicio propuesto por Mercedes Abad en el taller que imparte en El Corte Inglés. Había que buscar un punto de vista/narrador interesante sobre el terrible suceso de la muerte de una indigente a manos de unos desalmados, cuando dormía en el interior de un cajero automático. os lo dejo aquí tras hacerle chapa y pintura después de escuchar los comentarios de los compañeros del taller.

Siempre te has sabido especial, predestinado para la historia. Ayer diste otro paso pensando que hoy la prensa hablaría de ti. No ha sido así, lo han tergiversado todo dejándolo en nada. Otro fracaso. Jamás te parecerás a él. Por mucho que te arregles ese bigotillo ridículo que se llena de mocos en cuanto asoma el frío, por mucho que repeines el flequillo lacio o forres con banderas las paredes. Él si tenía poder de convicción, su voz dominaba voluntades… en cambio tú, ¿A quien has adoctrinado? A tres mocosos que han hecho lo que les pediste por dinero para drogas.
—Rodolfo, hijo, la comida está en la mesa —la voz que atraviesa la puerta te suena de pronto encorvada, añeja, inoportuna—. Ha llegado otra carta —dice.
—Ya voy mamá, estoy acabando de peinarme —le contestas dócil, reprimiendo lo que en realidad le gritarías si no fuera tu madre.
—Ay, hijo… Si pasaras tanto tiempo buscando trabajo cómo ante ese espejo… Vamos, siéntate, si se enfría, la sopa no vale nada.
—¿Otra vez sopa? —dices cogiendo el sobre con hastío, es del banco, otra vez.
—¿Recuerdas la vagabunda que dormía en el vestíbulo del cajero automático?
—No —disimulas abriendo el sobre con el cuchillo de postre, como si pudieras hendir otra materia con ese filo romo, y te preguntas porqué no llevarás a cabo tus planes en persona, porqué utilizas peones, pero sabes la respuesta: por que tu eres el rey, el trabajo sucio es para los otros.
—Sí, hombre, aquella vieja sucia, la de los cartones, la que se atrevió a corregirte cuando le explicabas al del tercero, que lo mejor era poner el dinero a plazo fijo. ¿No la recuerdas?
—Sí… ¿Y? —Le contestas sin escucharla, ya sabes lo que te va a contar, no en vano fuiste tú el que lo planeo todo. Lo que verdaderamente te importa ahora, es el escueto mensaje que contiene la carta del banco.
—…Ya lo decía tu padre, que en paz descanse, más pronto que tarde Dios le da a cada cual lo que se merece… Se conoce que anoche entraron tres muchachos en el cajero, le dieron un paliza a la guarra esa y la quemaron viva. Ya era hora que alguien hiciera algo. A ver si aprenden de una vez todos estos que no se puede vivir de los demás, que hay que trabajar y ganarse el pan. Que últimamente no puedes ni salir a la calle sin que te asalte algún vago pidiendo limosna. Esto antes no pasaba…   ¿Qué te sucede, hijo?¿Qué dice la carta?
—Que tenemos que hacer las maletas, mamá. El próximo jueves nos desahucian.

Ya me diréis que os parece 

21 may. 2012

37 | Soledad

Os dejo enlace al relato con el que me he presentado al certamen de este mes en Esta noche te cuento.
La frase de inicio fuel al que me sugirieron las dos palabras extraídas al azar en el taller de Mercedes Abad que estoy haciendo en el corte inglés junto a Xesc, el naúfrago. Al que le dedico este relato.


El cuento empieza así:


Las etiquetas inundaron la playa un día de mar apacible y aguas cristalinas...


Si queréis seguir leyendo visitad: Esta noche te cuento. 

Espero que os guste y os animo a participar.

La ilustración está echa especialmente para la ocasión. Lápiz de color, rotulador y pintura acrílica simulada en el photoshop. Hasta la próxima.

18 may. 2012

36 | Escondite inglés



La sombra subía por la colina hasta la verja. Allí se detenía cada día, sin llegar a atravesarla. Al anochecer la pequeña sombra se fundía en la oscuridad del pozo. Entonces, las niñas salían de la casa y cruzaban la verja envueltas en telas vaporosas. Se acercaban al olivo y Jugaban al escondite, pero nunca ganaba nadie. Al alba, regresaban a casa. La pequeña sombra volvía a tomar cuerpo, y pasado el mediodía salía del pozo iniciando su eterno devenir. Si te acercabas lo suficiente, cuando la sombra rozaba la verja, se oía la voz de la pequeña Clara salvando por ella y todas sus compañeras.

Esta fue mi aportación al concurso de 99 palabras.
Felicidades a finalistas y ganadores

Liebster Blog desde el Caleidoscopio


Debo reconocer que esto de las cadenas, así sin más, nunca me ha dicho nada... pero resulta que los grilletes hoy me los ha puesto un amigo. Se trata de Xavier Blanco y claro, no puedes desatender el llamamiento de un amigo, sin embargo es complicado saber a que puertas has de llamar cuando casi todas habrán recibido ya la visita...

Por este motivo voy a abrir mi puerta de par en par, zarparé y me lanzaré a navegar a ver que encuentro, llamare con cuidado usando el picaporte lentamente, y si me abren os dejaré el camino marcado con miguitas anti palomas.

Manuela: porque su blog es un recurso continuo para los que cómo yo, padecemos carencias ortográficas y pretendemos usar las palabras para acercaos a nuestros mundos.

Aniagua: Porque al entrar en su blog no puedes leer uno solo de sus relatos.

Lázaro: porque se ofreció a participar en mi llamamiento desinteresado.

Beatriz: porque me sorprendió un día con su visita y vuelve cada poco a verme.

Lucas Gattoni Un descubrimiento hecho desde el twitter, que se debe visitar.


Y este de regalo:

El dibujante: Porque aún me sorprende que enlazaran mi blog entre tantos maestros y nunca estaré suficientemente agradecido.

Por cierto... la verdad es que ahora que miro las reglas debo reconocer que no se si los blogs que he enlazado tienen más de 200 seguidores. Pero...


Las reglas del Liebster son: 

1.   Copiar y pegar el premio en el blog y enlazarlo al blogger que te lo otorgó. 
2.  Señalar tus cinco blogs preferidos con menos de 200 seguidores y escribir comentarios en sus blogs para que conozcan que han recibido el premio, 
3.  Y, por último, esperar a que esas bitácoras continúen con la cadena y elijan a sus 5 blogs preferidos.

3 may. 2012

35 | Microrrelatos indignados | Dos piedras

+ Microrrelatos indignados

Dos Piedras:

La situación es insostenible. La portería que está junto a la valla siempre ha sido para los de quinto, pero este año tenemos que poner dos piedras en medio del patio, como si fuéramos de cuarto. Todo porque Marianito, el de sexto, no nos deja jugar en la pista. Además, le gustan mucho los donuts, me los cambia cada día por dos capones y su bocadillo aceitoso de mortadela. Alfonsín, acabó con un ojo morado al negarse a darle su chocolatina. Las niñas se rieron, las de quinto también. Decidimos hacer una reunión secreta para acabar con aquella situación. Cándido, que siempre es el primero que habla, dijo que teníamos que chivarnos a la seño; Nachete, que hablásemos con él para que nos dejara la portería los martes y los jueves; Jacinto que de eso nada, que había que darle una paliza entre todos y Alfonsín sacó un palo. Los demás, mirábamos sin saber qué decir cuando empezaron a gritarse y pegarse entre ellos.

Yo, sigo poniéndome de portero entre las dos piedras y le he dicho a mamá que no quiero más donuts, prefiero bocadillo de mortadela. Al fin y al cabo sólo queda un trimestre. Marianito debería ir al instituto el año que viene, aunque por lo que sé, puede que repita.

Rosana nos pide desde su Lilliput particular que escribamos microrrelatos indignados para alzar la voz ante la situación economico-social que se está produciendo. Muchos son los compañeros que se suman a esta propuesta-protesta y yo no podía ser menos. Para ver más pinchad en el enlace de la foto.
Este microrrelato lo escribí tras participar en una de las manifestaciones que se hicieron el día 29 al no entender porque en una situación cómo esta, los sindicatos no han sido capaces de unir fuerzas y siguen tirando cada uno por su lado. Me consta que los que saben más dirán que cada uno defiende una postura diferente... que unos querían negociar la reforma laboral, que otros querían directamente su abolición, etc.
Pero, para los que no estamos al tanto de todos estos entresijos es difícil de entender, porque a priori parece que resta fuerza a la protesta.

Un saludo.